Vida que ardes por mis entrañas
Que te empeñas en reírte de mi
Deja ya de ensañarte con mi alma
Permíteme ser un poquito feliz.
Vida que vas y vienes a tu antojo
Que haría en el mundo yo sin ti
Sin esos dulces momentos de calma
Y esos amargos atardeceres carmesí.
Profanas mi ser con la desesperanza
Admites culpa al llevarte a los que amé
Me subes al cielo con alabanzas
Caigo agotado al despertar y no creer.
Vida que gozas y te diviertes
Al ver lágrimas por mi rostro caer
Una sonrisa he de regalarte
Por cada respiro después de nacer.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario