Entrando en la última etapa de este viaje de reconciliación, esta etapa de sanación y de cerrar ciclos acá en la Sultana del norte. Si me fuera hoy de Monterrey para siempre, diría que me voy feliz... me encanta Monterrey, aunque entienda que no es mi lugar. De todos los lugares donde he vivido, es este el que mas ha formado lo que hoy soy. Fue mi mayor derrota, mi mas grande anhelo. Me enseño que soy tan humano como cualquiera y me enseño humildad mental. La de espíritu se la debo a Bélgica.
He renegado toda mi vida de Sonora, de su falta de legado cultural y de futuro enriquecedor. Pero a final de cuentas soy un sonorense mas, como todos esos 3 millones de almas que deambulan por el desierto de Sonora. A Sonora le debo el que los otros lugares hayan esculpido sus marcas en mi, pues es Sonora la materia prima, la roca en la cual los otros cinceles trabajaron.
Me cuesta trabajo aceptarlo, pero creo que quiero a mi estado mas de lo que estoy dispuesto a admitir.
miércoles, 17 de octubre de 2007
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1 comentario:
hola!!!
me da muchisimo gusto que ahora regreses de monterrey con un buen sabor de boca, que hayas cerrado los cilcos que dejaste pendientes, se que es una gran satisfaccion para ti, sabes que te quiero mucho y me va a dar mucho gusto verte en nogis :D
Bettina
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